Cirugía del abdomen inferior mínimamente invasiva

La cirugía del abdomen inferior mínimamente invasiva o reconstrucción de la pared abdominal es una intervención quirúrgica que consiste en la eliminación de la piel sobrante de la parte inferior del abdomen. Durante la misma, se tratan los músculos de la zona para mejorar el contorno corporal y conseguir un abdomen firme y plano. Es una técnica menos invasiva que la abdominoplastia clásica, ya que el ombligo no se moviliza y la cicatriz es más pequeña.

La miniabdominoplastia está indicada para personas que tengan piel sobrante en el abdomen, generalmente como consecuencia de un embarazo previo, tensando la piel.

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Detalles de la intervención

La miniabdominoplastia refuerza la musculatura de la pared abdominal. Este tipo de intervención es muy útil en mujeres que han pasado por varios embarazos y sufren flacidez abdominal solo debajo del ombligo, aunque también puede darse en algunos casos de obesidad moderada.

La duración de la miniabdominosplastia es entre 1 y 3 horas aproximadamente, dependiendo del paciente y se utiliza anestesia general.

La intervención se realiza una incisión por encima del pubis y se extrae la piel y la grasa sobrante, a la vez que se tensan los músculos abdominales para dejar el vientre más plano y la cintura más estrecha.

La cicatriz quedará a la altura de la línea del biquini o la ropa interior para que quede oculta entre las prendas y sea prácticamente invisible.

Preguntas y Respuestas

¿Cuándo es necesaria una miniabdominoplastia?

Se recomienda que las personas que no tengan un grado alto de obesidad y que, en el caso de las mujeres, no tengan planificado tener más embarazos.

También pueden someterse a esta intervención las personas que quieran eliminar la flacidez abdominal y la grasa sobrante provocada por la pérdida de peso o por las secuelas del embarazo.

¿Cómo es el post-operatorio?

Se recomienda reposo para evitar que se abran las suturas de la zona abdominal, aunque es necesario caminar y mover las piernas para evitar posibles complicaciones.

Los puntos de la sutura serán retirados en un periodo de dos o tres semanas en función del nivel de cicatrización del paciente.

Durante un periodo de dos meses el paciente deberá llevar una faja compresora para acomodar la zona y deberá darse masajes linfáticos para disminuir el edema operatorio.

Es posible que durante los primeros días el paciente sienta tirantez y falta de sensibilidad en la zona, pero son molestias que desaparecerán con el tiempo.

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